Joel Dicker presenta la novela del verano

Hits: 6344

 

texto y foto MILO J. KRMPOTIC

Joël Dicker presenta ‘El libro de los Baltimore’ (Alfaguara), secuela de la exitosa ‘La verdad sobre el caso Harry Quebert’, y se convierte en portada de nuestro número de verano.

Aunque en sus hechuras les dé varias docenas de vueltas, El libro de los Baltimore tiene algo en común con aquellos encantadores engendros de tres minutos que Georgie Dann presentó con sonrisa de tiburón y gesto infalible, verano sí y verano también, a lo largo de una-dos-tres-cuatro-cinco… ¡hasta seis décadas! Y es que el joven prodigio suizo Joël Dicker se ha regido aquí por la regla que invita a no tocar uno solo de los elementos de la ecuación que se ha revelado ya estrepitosamente exitosa. Así, si La verdad sobre el caso Harry Quebert le dio galardones (el Grand Prix du roman de l’Académie y el Goncourt de los liceos), ventas millonarias y fama internacional, esta secuela repite aciertos y errores respecto a su antecesora, pero sobre todo remeda todos y cada uno de sus elementos argumentales y estructurales. Ojo, El libro de los Baltimore no es una obra nacida del cinismo o de la mera voluntad pecuniaria, muestra un entusiasmo y una capacidad para crear y entrelazar historias que cabe ir considerando marca de la casa, pero tampoco logra escapar al trasfondo formulaico que se deduce del siguiente listado de características recurrentes.

 

* El narrador: Comenzando por lo más evidente, El libro de los Baltimore es una secuela de La verdad sobre el caso Harry Quebert en cuanto vuelve a estar protagonizado y narrado por Marcus Goldman, ese joven y brillante escritor que bien podríamos considerar un álter ego en toda regla del propio Joël Dicker.

* El escenario: De Nueva Inglaterra pasamos a Florida, pero todo queda en la Costa Este de Estados Unidos y, sobre todo, en sendas casas costeras donde Goldman aspira a encontrar la paz y la inspiración que le permitan escribir sus obras magnas.

* El misterio: Resulta menos directo que aquel “¿quién mató a Nola Kellergan?”, pero haberlo, haylo. Goldman se refiere a él desde la etiqueta de “el Drama”, y apunta a la caída en desgracia definitiva de la fabulosa rama de su familia residente en la ciudad de Baltimore (de ahí, el título del libro).

* Los flashbacks: La obra vuelve a estar ambientada en la actualidad, pero de nuevo mira una y otra vez al pasado. Si antes asistimos a la relación entre Nola y Harry Quebert a mediados de los 1970, ahora nos retrotraemos a la educación sentimental de Marcus Goldman entre sus tíos y primos de Baltimore a lo largo de la década de los 1990.

* La nostalgia: Es constante, resultado de mezclar los dos elementos anteriores con una cuchara en cuyo mango se puede leer la leyenda “juventud, divino tesoro”. Pero esa idealización siempre acaba escondiendo alguna que otra trampa.

* El amor (im)posible: Así se presentó la pasión de Quebert por Nola (a quien siempre supusimos fallecida) y visos de ello tiene la obsesión de Marcus por Alexandra Neville, exnovia que trajo de cabeza a todos los primos Goldman y que hoy en día es una cantante de éxito internacional.

* La fama: No es oro todo lo que reluce, pero se trata de otro elemento primordial en la historia. Se mantiene la gloria literaria (encarnada en Marcus), aparece la musical (Alexandra) y asoma la cabeza también la deportiva (la actual pareja de Alexandra es una estrella del béisbol). Y los paparazzi harán de las suyas.

* La figura paterna: No tiene la presencia de Harry Quebert, que no en vano era (supuestamente) el más grande escritor de las letras norteamericanas del siglo XX, pero el nuevo y anciano vecino de Goldman, Leo Horowitz, pondrá sentido común y exigencia mientras ambos juegan una partida de ajedrez tras otra.

* La pasión por la literatura: Para Goldman, la escritura conduce a la verdad. Sus libros la persiguen, la escoltan, la acaban reproduciendo. Y ello genera un sutil halo metaliterario que en absoluto es ajeno al éxito de la propuesta.

 

Joël Dicker, a todo esto, es portada de nuestro número de verano gracias a la entrevista que nos concedió durante su reciente visita a Barcelona. Si no lo encuentras en tu quiosco, puedes suscribirte aquí.