Mujeres que miran hacia las estrellas

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Un repaso al pasado y el presente de la ciencia ficción femenina

 

 

 

 

 

Texto: GISELA BAÑOS Y ANTONIO TORRUBIA

Como atestigua la última edición de los premios Hugo, uno de los más prestigiosos galardones de la ciencia ficción, atrás quedaron los años en los que Alice Bardley Sheldon se tenía que ocultar tras el seudónimo de James Tiptree Jr. para publicar sus obras, porque todas las categorías literarias fueron ganadas por mujeres. Sin embargo, resulta llamativo que, durante tantos años, ellas, las autoras, hayan pasado desapercibidas dentro de un género cuya precursora fue precisamente una mujer: Mary Shelley con Frankenstein o el moderno Prometeo (1818). En la historia de la ciencia ficción hay nombres femeninos muy interesantes y prácticamente desconocidos, como el de Naomi Mitchinson (1887-1999), que, si bien cultivó varios géneros, cuando ya había cumplido los 63 años nos dejó una curiosa novela: Memorias de una mujer del espacio (1962). En esta, la protagonista explora la galaxia, estudia y se relaciona, también a nivel sexual, con seres que pueblan nuestros mundos vecinos. No fue hasta la época de la New Wave, en los años 1970, cuando algunos nombres de autoras empezaron a despuntar y otros se volvieron imprescindibles. El primero de ellos corresponde a la ya mencionada Alice Bardley Sheldon (1915-1987), de quien podemos destacar la multipremiada Houston, Houston, Do You Read? (1976), obra que fue considerada por la revista Locus como la sexta mejor novela corta de todos los tiempos en el año 1999. La imprescindible Ursula K. Le Guin (1929) también perteneció a este periodo de rejuvenecimiento del género de ciencia ficción al desafiar la tradición escribiendo historias no basadas en las ciencias naturales, como era habitual, sino en sus conocimientos antropológicos y de humanidades. La mano izquierda de la oscuridad (1969) y Los desposeídos (1974) son dos ejemplos magistrales de ciencia ficción social. En estas dos novelas, Le Guin cuestiona temas como los prejuicios culturales o los habituales roles de género a través de magníficas reflexiones sobre la naturaleza humana. Otra autora destacada fue Joanna Russ (1937-2011), cuya obra El hombre hembra (1975) es un referente de la ciencia ficción feminista.

A partir de los años 1980 y 1990 se diversificaron, en general, los temas abordados por la ciencia ficción, y entre las autoras de este periodo hay que destacar a Julian May (1931-2017). En España se publicó su Saga del exilio en el Plioceno (1981-1984), una tetralogía en torno al descubrimiento de una puerta que permite a la humanidad, que ya ha contactado con otra especie alienígena, viajar en el tiempo a esa época prehistórica. Octavia E. Butler (1947-2006), otra de las autoras a destacar, utiliza, en muchas ocasiones, la cienciaficción para explorar temas como la esclavitud, el progreso social y la lucha de clases. Y precisamente sobre la esclavitud en Estados Unidos habla en Kindred (1979), valiéndose para ello de los viajes en el tiempo. Cabe mencionar también su Trilogía de la Xenogénesis (1984-1989), que narra la supervivencia de los últimos seres humanos tras una catástrofe nuclear gracias a una raza alienígena que los rescata: los Oankali. Entre las autoras del fin de siglo pasado no podemos olvidar a Lois McMaster Bujold (1949) y su longeva serie de Miles Vorkosigan (1986-2016), que perdura hasta hoy, con más de veinte títulos entre los que se encuentran cinco premios Hugo. Mientras más allá de nuestras fronteras estas mujeres desbrozaban el camino a las que habrían de recorrerlo después, en España comenzaba su carrera Elia Barceló. Sus primeros relatos aparecieron en fanzines de género a primeros de los 1980 y, hoy en día, es una de las autoras más reconocidas de nuestro país, no solo en lo referente a la literatura de ciencia ficción. Su hermoso relato La estrella (1991) recibió el primer premio Ignotus otorgado a una mujer, mientras que la novela corta El mundo de Yarek (1993), sobre el destierro de un experto en exobiología tras ser juzgado por el genocidio irresponsable de una especie extraterrestre, recibió, ese mismo año, el premio UPC.

Respecto a las escritoras actuales, de entre las decenas que despuntan en el escenario de la ciencia ficción, queremos centrarnos en tres autoras anglosajonas, empezando con N.K. Jemisin (en la foto), que estuvo de visita en Barcelona y Madrid durante el verano pasado para presentar la primera parte de la Trilogía de la Tierra Fragmentada, La quinta estación, de la que el 25 de enero verá la luz su continuación, El Portal de los Obeliscos. Su editora en Nova Ciencia Ficción es Marta Rossich, la cual nos ha dedicado unas palabras sobre Nora: "Es un lujo poder publicar a N.K. Jemisin porque es la autora que está revolucionando las costuras de la fantasía épica, gracias a la gran calidad de su narrativa. Se trata, además, de la autora que ha conseguido un hito insólito: ser premiada con dos premios Hugo consecutivos a la mejor novela (2016, 2017), algo que no sucedía desde hace veinticinco años. Jemisin lo tiene todo porque, también a nivel personal, es una persona excepcional que deja huella, cosa que pudimos comprobar todos los que la conocimos en junio de 2017 a raíz de su presencia en España". En esta trilogía conoceremos la Quietud, un mundo en el que los desastres naturales se suceden y que solo los denostados orogenes (o, como se les suele llamar a modo de insulto, orogratas), mujeres y hombres de raza negra, pueden controlar. Al contrario de lo que pueda parecer, en lugar de ser ellos quienes lideran esa civilización, puesto que poseen el poder salvaje de desviar los terremotos, controlar los volcanes o hacer salir o diluir la presión tectónica del Padre Tierra, un grupo los tiene subyugados, lo que hace de ellos una especie de raza de magos-esclavos-psiónicos. La autora neoyorquina mezcla y entreteje hábilmente una trama a caballo entre la fantasía épica y la ciencia ficción que nos tiene en ascuas y que resolverá en The Stone Sky, la tercera parte de la saga, que esperemos que traduzca David Tejera Expósito.

En Nova CF tienen publicadas también las novelas de Ann Leckie Justicia Auxiliar, con la que consiguió ganar los premios Locus, Hugo, Nebula, Arthur C. Clarke y BSFA; y su segunda parte, Espada Auxiliar. Durante 2018 publicarán Ancillary Mercy, la conclusión de la serie y, un poco más tarde, editarán en castellano Stray Skies, de Hao Jingfang, ganadora del premio Hugo 2016 a mejor novella por Folding Beijing. La segunda autora sobre la que nos queremos detener es Becky Chambers (en la foto de la página siguiente), que con su novela de ciencia ficción El largo viaje a un pequeño planeta iracundo (ya traducida en Insólita Editorial por Alexander Páez) fue nominada al premio Hugo, al premio Arthur C. Clarke y al Bailey’s Women’s Prize for Fiction, entre muchos otros. En ella nos cuenta la historia de La Peregrina, una nave tuneladora que se encarga de unir puntos lejanos en el espacio a través de agujeros de gusano, y de su tripulación, centrándose en la recién llegada Rosemary Harper y transmitiendo un buen rollo y una alegría inusual, un poco consiguiendo el mismo poso que Firefly, con un toque de Star Trek. En Estados Unidos ya ha visto la luz la segunda parte de su novela, A Closed and Common Orbit, y actualmente la autora está escribiendo su próximo libro sobre la serie de La Peregrina, Record of a Spaceborn Few. Su editor, Christian Rodríguez, nos comenta sobre Becky: "Lo primero que me llamó la atención de El largo viaje a un pequeño planeta iracundo fue el chute de optimismo en vena que recibí mientras lo leía. No me refiero únicamente a que me divirtiera leyéndolo, que también, sino a que este libro transmite una esperanza en el futuro que es muy necesaria. Pero lo que acabó de conquistarme fue la diversidad (de culturas, de maneras de entenderlas relaciones, de ideas...) con la que Becky Chambers ha poblado la galaxia en la que se mueven los tripulantes de La Peregrina. Como lector, me atraen las novelas como El largo viaje… que usan la ciencia ficción para explorar alternativas al modelo cultural dominante (blanco, masculino, heterosexual, judeocristiano). Algunos autores describen futuros sombríos para advertirnos sobre ellos, pero Becky Chambers —mujer, gay y escritora de género— escribe sobre cómo le gustaría a ella que fuera el futuro. Muchas de las obras de género más interesantes que he leído en los últimos años están escritas por mujeres: Becky Chambers, Charlie Jane Anders, Ada Palmer, N.K. Jemisin, Seanan McGuire, Ann Leckie, Fonda Lee... No está nada mal para empezar a desmontar el tópico de que la ciencia ficción es cosa de hombres. Pero, aunque hayan acaparado las nominaciones en las últimas entregas de los premios Hugo y Nebula, entre otros, los números nos dicen que aún estamos lejos de haber conseguido una normalización en la visibilidad de las mujeres que escriben ciencia ficción y fantasía". En Insólita veremos, al menos durante 2018, a un par de autoras publicadas más: Ada Palmer con la finalista del Hugo 2017, Too Like the Lighting, y Charlie Jane Anders con All the Birds in the Sky (ganadora de los premios Locus y Nebula, y finalista de los Hugo en 2017).

La tercera autora que nos gustaría destacar es Kameron Hurley. Con su novela Las estrellas son Legión nos trae una Space Opera que nos habla sobre un amor trágico, la venganza y la guerra. Alejándose de la desesperanza(o la esperanza)que nos trae Jemisin, y del buen rollo de Chambers, Hurley nos traslada a los confines del universo, a La Legión, un sistema de Mundonaves que se va pudriendo poco a poco. Nada es capaz de detener la agonía de esos mundos, en los que durante siglos dos familias han estado luchando por la supremacía. Al empezar la novela, Zan no recuerda quién es, las mujeres que le rodean dicen ser su familia y le aseguran que ella es la única capaz de abordar el Mokshi y salvar La Legión de la sucesión de batallas genocidas en las que se ven envueltas. Su novela es fatalista y oscura, con un toque que puede rozar el gore (un poco al estilo del universo Alien), y está poblada exclusivamente por mujeres. La traducción, al igual que la de Becky Chambers, corre a cargo de Alexander Páez. Kameron también verá publicada en el mercado español próximamente La revolución feminista geek, que recoge los ensayos escritos por la estadounidense en los últimos años, por los que ya ganó dos premios Hugo y un Locus, y que, al recopilarlos, ganó el Locus y el BSFA (quedando finalista del Hugo 2017, que ganó Ursula K. Le Guin). En estos textos habla con pasión y convicción de feminismo, de cultura geek y del alzamiento de la mujer en la CF y la fantasía. Además de Las estrellas son legión y de LRFG, es la autora de dos trilogías: Bel Dame Apocrypha y Worldbreaker Saga. Su editora en Alianza Runas, Belén Urrutia, nos comenta: "Dar a conocer a una autora como Kameron Hurley es de las cosas que dan sentido al trabajo de un editor. El mundo distópico que crea en Las estrellas son Legión es potente y asombroso, y sus personajes, hasta los secundarios, de los que no se olvidan. Es imposible no enamorarse de Zan. Es una novela que desafía expectativas y ofrece infinidad de ideas, aunque no impone conclusiones ni interpretaciones. Muestra una visión distinta de lo que normalmente se entiende por Space Opera, y es una visión que enriquece a la ciencia ficción con otra perspectiva". Bienvenida sea. El trabajo extraordinario de Kameron Hurley y de otras escritoras como las que se tratan en este artículo hace que realmente sea imprescindible leer a autoras. La autora visitará España en julio de 2018 para acudir al Festival Celsius 232 de Avilés y durante este año Alianza Runas editará a varias escritoras más, como Seanan McGuire y sus dos novellas de la serie Wayward Children: Every Heart a Doorway y Down Among the Sticks and Bones, así como Agents of Dreamland de Caitlín R. Kiernan.

Respecto a España, si bien es cierto que en el mercado anglosajón parecen llevarnos algunos años de ventaja, ya hay conocidos nombres femeninos que han hecho algunas incursiones en el género de la ciencia ficción. La antología de relatos distópicos Mañana Todavía (2014) incluye magníficos ejemplos escritos por Laura Gallego, Susana Vallejo o Rosa Montero, de la que merece la pena destacar el ciberpunk transhumanista de Lágrimas en la lluvia (2011) y El peso del corazón (2015), ambas englobadas dentro del mismo universo y de las cuales habrá una tercera entrega. Por su parte, Concepción Perea, habitual del fantástico, ha coqueteado con el steampunk en El misterio de la caja Bethel (2015), una original novela corta disponible en digital. Tamara Romero, tras haber ganado un premio Ignotus en 2014 por su relato El aeropuerto del fin del mundo, se postula como una autora a tener en cuenta en el futuro junto con Laura Fernández, un nombre cada vez más familiar, y Felicidad Martínez, que ha recibido estupendas críticas por La mirada extraña (2016), un libro con cuatro enfoques diferentes hacia cuatro sociedades alienígenas distintas. Entre estas autoras merece la pena destacar la labor, no solo literaria, sino de visibilización, que realiza Lola Robles a través de ensayos, redes sociales, conferencias y participación en diversas iniciativas editoriales. Alucinadas es una de esas iniciativas, en la que Lola fue primero participante y después seleccionadora. Esta antología de ciencia ficción escrita por mujeres, promovida por la editora Cristina Jurado, recibió desde el principio una muy buena acogida, como atestigua el anuncio y convocatoria de una cuarta edición. También el recién publicado I Premio Ripley, de Triskel Ediciones, se concibió con la intención de dar voz y motivar a las mujeres a escribir dentro de un género en el que hasta ahora eran minoría. Casi todas las críticas destacan de este último recopilatorio la alta calidad de los relatos. Y, por último, no podemos finalizar este artículo sin mencionar el proyecto "Adopta Una Autora" y el blog La Nave Invisible, ambos liderados por mujeres que, día tras día, trabajan para que todo lo que tienen que decir las escritoras en el mundo de la literatura en general, y el de la ciencia ficción en particular, sea escuchado.

Hemos tratado de representar en este artículo a las autoras más destacadas y sus obras más interesantes; aun así, es posible que algunas resulten desconocidas fuera del círculo fantástico y de ciencia ficción. Existen también otras muchas a las que nos hubiera gustado mencionar y no hemos podido por falta de espacio. No obstante, esperamos que esta pequeña introducción haya despertado la curiosidad del lector por descubrir a muchas de ellas.