Mujeres sin ciudad

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La ACEC ha organizado las conferencias "Dones sense ciutat"

 

 

 

Texto: MARGA IRIARTE

 

Los días 19, 20 y 21 de junio se celebró en la sede de SGAE, la segunda edición de Dones Sense Ciutat.  Valérie Tasso  e Isabel Franc  inauguraron las jornadas con una vibrante exposición sobre  la presencia del Sexo  y  el Humor en la literatura escrita por mujeres.   

Valérie Tasso  remarcó el estado de  incertidumbre  que provoca la categorización y la pulsión etiquetadora de las conductas sexuales, le siguió  una  reflexión  que  abrió un apasionante debate en torno a los límites, influencia y mercantilización del sexo femenino en la sociedad. El eje de su brillante intervención planteó interrogantes, presentes en su última obra, “Sexo 4.0” publicado por Ediciones Temas de Hoy,  sobre el modelo actual de relaciones sexuales interpersonales, el feminismo de “cuarta ola” y  la apropiación  consumista y tutelada de la sexualidad.  Cuestionó los actuales modelos  sociales que invocan un  goce físico  inmediato, dirigidos al consumo de recursos y objetos sexuales   con una finalidad  estrictamente comercial. La heterodoxia de Valérie Tasso  y su discurso, alejado del canon vigente, animó un intenso intercambio de opiniones entre las asistentes.   

Isabel Franc centró su exposición en la presencia del género humorístico  en la literatura escrita  por mujeres. Afirmó que  el humor  no es femenino, a propósito de la obra, Las Humoristas, de la que es coautora y coordinadora, publicado por la editorial Icaria. Isabel Franc inició su espléndida intervención demostrando que las  convenciones  y efectos de una sociedad androcéntrica,  sitúa a las mujeres  humoristas en un rango invisible, no reconocido  y privado de visibilidad en catálogos, recopilaciones y también en los textos formativos de  Historia de la Literatura. A pesar de que las mujeres también escriben obras hilarantes, están ausentes de las antologías publicadas, algunas de ellas,  en editoriales  que se precian de ser progresistas.  Que existen escritoras  ingeniosas, con un humor en el que destaca la aguda observación  y la ironía, quedó patente con el amplio catálogo de nombres que desplegó Isabel Franc,   pero hay que rastrearlas para poder leer sus obras.                     

Ada Castells inició el segundo día de Dones Sense Ciutat con un significativo texto del escritor británico del siglo XIX, Wilkie Collins, donde las mujeres se convierten en sujetos incapaces de relacionarse con madurez e inteligencia sin el apoyo masculino. En consecuencia,  y ajustándose a las normas y tradición patriarcal,  la narrativa de los  escritores, con alguna excepción, es el caso de Phillip Roth,  proporciona a los personajes  masculinos atributos  de interés universal, en contraste con la mirada “doméstica” de las escritoras. La excelente selección de textos y  lectura impecable, sirvió para profundizar en el territorio narrativo de escritoras, como la propia  Ada Castells, en su novela, La primavera Pendent, editada por Comanegra, y cuyas protagonistas son mujeres pragmáticas, atentas a la realidad y sus conflictos.  El diario de un ama de casa desquiciada  de Sue Kaufman o los textos de Muriel Villanueva y  Vivian Gornick  muestran una mirada inteligente, lejos de estereotipos e idealizaciones,  sensibles a temas considerados menores por la tradición literaria,  tratados  por las autoras citadas sin edulcorantes masculinos.                               

Laura Freixas cerró el segundo día de Dones sense Ciutat  con un análisis detallado de la industria editorial, sin omitir experiencias personales, el resultado ha sido una extraordinaria descripción del tratamiento literario, editorial y social que se asigna a las mujeres escritoras.  En su último libro, “Todos llevan máscaras”  (diario del año 1995-1996) publicado por Errata Naturae, revela las dificultades en el inicio de su carrera literaria, extensivas a las mujeres que pretenden consolidar su obra. En su intervención, señaló la reducción sistemática de las mujeres  a un segundo  rango, la anomalía que supone la tradición literaria, restringida a  valores que asimilan el carácter masculino con atributos universales. No faltó en su recorrido anécdotas muy reveladoras, por ejemplo, la protagonizada  por la  escritora  Rosa Chacel y un ministro de Cultura, donde queda patente el  menosprecio hacia la mujer escritora por parte de Instituciones destinadas a proteger la creación. Laura Freixas reivindicó también a escritoras como Clarice Lispector o Carmen Martín Gaite,  ejemplos de narrativas  que desafían los  grandes temas, deteniéndose en lo cercano, en el conflicto latente bajo la superficie de lo cotidiano. Por último, la presidenta de Clásicas y Modernas, asociación para la igualdad de género en la cultura, invitó a las asistentes a seguir avanzando desde el asociacionismo y la presencia activa en todos los espacios culturales.  

El cierre de las jornadas tuvo lugar en la sala Mompou, en la sede de la SGAE, con la representación de la obra, Yo soy Gloria Fuertes, por la compañía de teatro Veus de Dona, grup de poèsia i teatre La obra recorre el territorio personal y poético de Gloria Fuertes, dirigida por Ariadna Martí.  En  el montaje, música e interpretación  participan  Isabel Franc, Cristina Serrat, Gloria Bosch y Zoila Herranz. La obra es un prodigio de buena interpretación y equilibrio en la combinación de elementos biográficos, texto, selección poética y acompañamiento musical. Ha sido un placer compartir el final de la segunda edición de Dones Sense Ciutat con el homenaje al legado poético y personal de Gloria Fuertes.