“El poeta debe ser un apátrida”

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Rosa Lentini premiada por su contribución al acercamiento entre culturas

 

 

Texto y foto: Redacción 

 

La Asociación Colegial de Escritores de Cataluña (ACEC) instituyó el premio José Luis Giménez-Frontín para reconocer la trayectoria a personalidades del mundo de las letras que hayan destacado por su contribución al acercamiento entre culturas. La ceremonia de entrega se celebró ayer en una sala abarrotada del Ateneo Barcelonés. El presidente de la ACEC, David Castillo, se congratuló de que el premio en homenaje a José Luis Giménez-Frontín, fundador de la asociación que hoy 27 de noviembre habría cumplido 76 años, haya ido a parar en su décima edición a Rosa Lentini.

El profesor, poeta y flamante traductor de Dante, Josep Maria Micó, señaló en su glosa de la premiada la deuda de gratitud suya y de muchos de su generación con la revista que fundó el padre, Javier Lentini, y continuó Rosa Lentini. Hora de poesía fue una publicación que “durante 20 años mostró la contemporaneidad de la poesía internacional y para mí cada nuevo número estaba lleno de descubrimientos”. Rosa Lentini “se adelantó a muchos movimientos actuales con la defensa de grandes mujeres poetas norteamericanas desconocidas en nuestro país”. Explicó que no empezó a publicar de manera precoz, sino pasados los 35, pero recordó que también a esa edad debutó Cervantes con La Galatea. Según Micó, la suya es una poesía que nace madura y a la que le casa muy bien la cita de Goethe: “como el astro, sin precipitación y sin descanso” y que “pertenece a ese grupo de autores que no escribe ni reescribe sino que revela”. Tiene su obra una peculiaridad que llama la atención a Micó: la casi inexistente utilización de signos de puntuación en sus versos: “la suya es una puntuación orgánica que viene marcada por la propia respiración del poema”.

Lentini se mostró muy complacida por el premio Giménez-Frontín porque “lleva el nombre de un amigo añorado con el que compartimos horas de alegría y tristeza”. Subió al escenario su hijo, Daniel Giménez-Frontín, a hacer entrega de la estatuilla del premio, en presencia de su viuda, Pilar Brea, que sigue trabajando activamente para la ACEC.

Lentini rememoró los inicios de la revista Hora de poesía con un número uno en 1978 que llevaba en portada un collage dedicado al encarcelamiento de Els Joglars por la obra La torna y se incluían poemas que se recitaban en la obra, precisamente por sugerencia de José Luis Giménez-Frontín. La revista partió en ese número 1 centrada en el concepto de la libertad y cerró su trayectoria exactamente con su número 100, en un número de reflexión sobre la poesía: “si en el primer número lo dedicamos a la libertad del poeta, en este último se recordaba que el poeta debe ser un apátrida”. Señaló que “la labor de estos años fue ímproba para sacar adelante una revista de poesía donde los colaboradores cobraban pero donde no recibimos nunca ninguna subvención ni ayuda institucional, todo lo sufragó mi padre”.

En 1997 fundó junto a su pareja, el escritor Ricardo Cano Gaviria, la editorial Igitur, en la que siguen luchando a pesar de haber estado durante años “a pan y agua de premios y estímulos”. Han publicado desde Mallarmé o Ungaretti a poetas en castellano y catalanes traducidos al castellano como Joan Perucho, Carles Duarte, Maria Mercè Marçal o Rosa Leveroni. Aunque una de las cosas de las que está más orgullosa es de su la antología Siete poetas norteamericanas actuales, donde presentó en España a May Swenson, Denise Levertov, Maxine Kumin, Adrienne Rich, Linda Pastan, Lucille Clifton y Carolyn Forché , con la colaboración de Susan Schreibman.

La poesía de Rosa Lentini se recoge en el volumen Poesía reunida (2014-1994) publicada por una editorial cuyo nombre nos dice mucho de la naturaleza de los poetas: “Animal sospechoso”. Este premio Giménez-Frontín hace justicia a 40 años de trabajo en ese mundo de la poesía que, como ella misma recordaba, tiene mucho que ver con “el arte de perder” pero, eso sí, como hace Rosa Lentini, perdiendo todo menos la sonrisa.