La noche de las mujeres

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Ana Merino consigue el Premio Nadal con El mapa de los afectos. Laia Aguilar gana el Josep Pla con Pluja d'estels

 

 

 

 

Texto: REDACCIÓN

 

Si hace apenas unos meses nos sorprendía ver recoger el Premio Planeta a Javier Cercas, escritor demasiado literario quizás para un premio excesivamente comercial, ayer los asistentes al Premio Nadal se sorprendían con la victoria de Ana Merino, conocida principalmente como poeta de extensa trayectoria. Traducida en distintos idiomas, como el alemán, el portugués, el francés, el italiano o el esloveno, desde que publicara su primer poemario en 1995 Preparativos para un viaje, Merino ha publicado ocho poemarios, que, además, le han reportado el reconocimiento público y más de un galardón. Con su poemario conseguía el Premio Adonais, al que seguiría en 2003 el Premio Fray Luis de León, que le fue concedido por Juegos de niños. Merino, además, es autora de más de una obra de teatro. Ahora se alza con el Premio Nadal, dotado con 18000 euros, con la novela El mapa de los afectos, su segunda incursión en la narrativa, pues en 2009 publicaba El hombre de los dos corazones.

En El mapa de los afectos, Merino se traslada hasta un pueblo del mid-west de Estados Unidos para relatar el día a día de una maestra y, sobre todo, para indagar en las relaciones y en los afectos que se crean en este pequeño lugar. Merino conoce bien Norteamérica, donde lleva viviendo desde hace 25 años -se doctoró en la Universidad de Pittsburgh con una tesis sobre el cómic iberoamericano y actualmente imparte clases de Escritura creativa en la Universidad de Iowa. Esta novela es, en gran medida, resultado de aquella experiencia y de ese interés por indagar en las relaciones que se crean entre los habitantes de un pueblo rural de esa América profunda.

El Premi Josep Pla, dotado en 6000 euros, ha recaído en manos de Laia Aguilar: escritora y guionista -ha trabajado en series con gran audiencia de la TV3 como El cor de la ciutat, Ventdelplà o Merlí- es conocida seguramente por los lectores más jóvenes, pues es a ellos a quien ha dedicado sus novelas. Su primera novela, Wolfang, habla de un niño con elevado coeficiente intelectual que sueña con convertirse en un gran pianista. Juno fue su segunda novela juvenil en la que describe la desesperación y desilusión de los menores tutelados. Ahora con Pluja d’estels no solo consigue el Premi Josep Pla, sino que se estrena en la que podríamos definir como “narrativa para adultos”.

Pluja d’estels es una crítica a esa idea de felicidad continua y permanente, a esa imposición social de tener que ser felices. Aguilar cuenta la historia de un grupo de amigos, todos ellos en torno a los cuarenta años, que son testigos de una lluvia de estrellas desde un paraje tan idílico como puede ser una casa frente al mar que baña el Cap de Creus. Este paraje idílico es el punto de partida para reflexionar sobre esa felicidad impuesta y para preguntarse dónde queda el dolor y la frustración cuando la felicidad es el único sentimiento que se impone.

Tras celebrar el pasado año su 75 aniversario, este año el Premio Nadal ha querido homenajear a Miguel Delibes (1920-2020). Ha pasado un siglo desde el nacimiento del escritor vallisoletano, que no solo es uno de los grandes nombres de la editorial, sino que también fue galardonado con el Premio Nadal en 1947 por su novela La sombra del ciprés es alargada. Merino y Aguilar se sumaron ayer a una larga lista de premiados, en la que la presencia de mujeres todavía escasea. En efecto, en 75 años de vida, solo 18 mujeres han sido premiadas con el Premio Nadal y eso que la primera en ganarlo fue Carmen Laforet. Este año, el jurado del Nadal, formado por Alicia Giménez Bartlett, Care Santos, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello y Emili Rosales, y el jurado del Josep Pla, formado por Rosa Cabré, Antoni Pladevall, Genís Sinca, Àlex Susanna y Glòria Gasch, han decidido premiar a dos obras no solamente escritas por mujeres, sino que indagan -sobre todo en el caso de Merino- en el universo de personajes femeninos que ostentan el protagonismo de ambas narraciones.