El intérprete que se lo inventaba todo

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El poeta y dramaturgo Carlos Contreras Elvira publica Manual de estilo para curriculums inventados

 

 

Texto: ENRIQUE VILLAGRASA

 

El escritor de historias en versos y dramaturgo Carlos Contreras Elvira (Burgos, 1980) riza el rizo en y con esta obra tan peculiar Manual de estilo para curriculums inventados (Invasoras): o la historia inventada de Thamsanqa Jantjie, aquel encargado de llevar a cabo la traducción simultánea a lenguaje de signos en el funeral de Nelson Mandela. Obra en la que tenemos poesía, ensayo filosófico y teatro con cuadros de contraescena incluidos. Igual el futuro del teatro pasa por la poesía y los poetas terminan siendo máscaras impenitentes en una obra sin telón. El poemario diríase está dividido en tres actos: Código del buen alumbramiento (Acciones), Manual de estilo para curriculums inventados (Montaje) y Signario para el akmé de un héroe antitrágico (Planos). Una obra escrita con arrebatado entusiasmo y con variedad de metros. Así, pues, Carlos Contreras rescata al especialista en lenguaje de signos Thamsanqa Jantjie, quien se ocupó de llevar a cabo la traducción simultánea de los discursos de los presidentes que acudieron al funeral y a todas luces de forma no acertada: o sea, sin sentido, lo que levantó innumerables quejas por doquier. Es pues la biografía inventada del especialista gestual Jantjie. Pretexto que le lleva al autor a tocar todos los temas de este mundo globalizado: “yo también podría arrastrar a los demás al mundo de sordos en el que vive África/ haciendo que el signo fracasara en su afán de sustituir a la palabra”. Entran en escena muchas cosas por culpa de un hecho gestual ocurrido en aquel funeral de Nelson Mandela. Y por el hecho de escribir un curriculum, que no deja de ser una biografía inventada, como todo el mundo sabe: como es inventado todo lo habido y por haber: todos somos fruto de nuestras lecturas y para quien no se lo crea, al final del libro hay siete páginas de bibliografía, de las que bebe el autor de esta obrita. Piensen ustedes, personas lectoras, que: “El caos, como el lenguaje, es una escalera”, Contreras dixit.

Asimismo, el autor en su nota preliminar explica que ve un paralelismo entre la historia de Jantjie y el niño salvaje que el también dramaturgo austriaco Peter Hanke llevó al terreno de la tortura verbal en Kaspar. Creo que hay otros considerandos, circunstancias y condicionamientos al respecto, pero esta propuesta me parece del todo verosímil y más para “la construcción de esta biografía imaginaria, lo que convierte un caso aparentemente intrascendente en una gran metáfora de cómo el signo fracasa en su afán por significar”. No sé si esta obra podrá ser representada o leída en voz alta ante el público, sí sé que leída en silencio te pone los pelos de punta, pues en el quehacer demiurgo de esta biografía del personaje en cuestión, el tal Thamsanga Jantjie, el autor nos hace recorrer la Sudáfrica segregada, blancos y negros, del famoso a pesar de todo Apartheid. Así pues muerta su madre negra en o tras el parto, atendida en un hospital para negros, él es ingresado en un orfanato y una vez apto para el mundo le enseñarán ha construirse un curriculum para poder ser útil a la sociedad; pero él ni corto ni perezoso para rellenar todas las casillas del mismo utiliza la pestaña de voy a tener suerte del dios Google, que le descubrirá el hecho de que casi todo el mundo de todas las castas sociales, raleas y pelajes del famoseo, del arte, de la literatura, de la política se han inventado y o copiado su biografía y obras: desde la antigua Grecia, con su poesía y teatro, a nuestros días, todo son mentiras piadosas o mentiras puras y duras: o sea paparruchas y zarandajas, que ponen en valor esa insípida vida en un curriculum. Contreras Elvira hilvana y de qué manera todos estos momentos vitales desde el akmé griego: el parto o salida irreversible, el llegar y el desarrollo en la vida y despedida con la muerte: en este caso con la muerte del líder Mandela y todo con los ojos puestos en y desde los inicios del teatro griego: la tragedia: “que soy un hijo del elogio,/ el último heredero de la tradición”.No dejen de leerla, con los cinco sentidos, pues es una historia justa y necesaria en los tiempos actuales: teimpos que corren sin saber o un saber de internet y no todo está ahí. Creo que es una obra que se debate entre la explicación de la totalidad de las cosas de la mano del poeta Contreras con el eco de Antonin Artaud, como si dos tradiciones se encontraran o encontrasen en una escena, que es el sitio que se debe: “Y al despertar supe que todo es eco de vida ajena”.

(Para leer más sobre el hecho: Descifrando al intérprete de Marta Rodríguez, publicado en El País, 20 de diciembre de 2013)