Bosnia: 20 años después de la matanza de Srebrenica

Hits: 2212

 

texto BEGOÑA PIÑA

Sarajevo. Diarios de la guerra de Bosnia (Malpaso), una combinación de crónicas periodísticas y diarios personales escritos durante el conflicto, se ha publicado ahora, cuando se cumplen dos décadas de la matanza de Srebrenica -8.000 musulmanes asesinados- y del final de la guerra.

Y Alfonso Armada, periodista, poeta, dramaturgo… desde hace unos años, también maestro de periodistas, se extraña ante la idea del paso del tiempo, como si el horror fuera inmune al olvido. “Es extraño pensar que han pasado veinte años desde el fin de la guerra”, dice. No escribió aquellas páginas pensando que las publicaría: “Publicarlos no ha sido una cosa pensada. Estos diarios están casi todos publicados en Frontera D (revista digital, de la que Armada es fundador, editor y director) y no pensaba hacer un libro. Pero los compró RBA y me pagó incluso un anticipo. Luego ellos tuvieron problemas y al final me dieron, como a los futbolistas, la carta de libertad. Estos textos es de lo primero que escribí respecto a experiencias de guerra. Siempre viajo con mis cuadernos. Luego los llevé a las guerras de África y entonces repetí el mismo esquema. Aunque cuando publiqué aquel libro, Cuadernos africanos, tuve mi pequeña venganza, porque allí incluí las crónicas no publicadas en El País”.

En un momento de los diarios, el autor se pregunta si no es una obscenidad contar la guerra, la muerte de los demás… “Cada uno se busca a sí mismo como puede, a su manera. Pero tu experiencia como reportero es incomparable siempre con la de las víctimas”.

Afirma que la guerra sigue acechándolo como una sombra… “Compartes parte de ese dolor de las víctimas y algo de él te llevas contigo. Mientras estás allí tienes la esperanza de que si cuentas lo que ocurre, alguien reparará esa injusticia. Aunque lo cierto es que la guerra de Bosnia se cubrió de forma exhaustiva y, cuando por fin se actuó, ya se habían cometido unos estragos tremendos. Pero tú intentas pensar que tiene un sentido.”

Cuando le preguntamos que ha descubierto en esos escenarios sobre sí mismo se queda callado un momento… "Descubrí sobre mí mismo que el sentido de lo que hago está en la escritura. Susan Sontag se dio cuenta de que ella no podía ir a Sarajevo y escribir crónicas, pero que lo que sí podía hacer era teatro o invitar a otros intelectuales a Sarajevo para que lo contaran ellos. Solo le respondió Goytisolo. Como periodista intentas volcar todo lo que ves en las crónicas. Sabes que vas a amargar el desayuno al lector del periódico, pero eso es bastante llevadero… Los diarios son más reflejo del espanto y de la perplejidad".