Los libreros catalanes premian la literatura menos comercial

Hits: 2140

 

texto SANTIAGO BIRADO

El presidente del gremio de libreros de Cataluña, Antoni Daura, ha explicado que el Premi Llibreter busca galardonar, con la intención de impulsarlas, “obras que a pesar de su calidad no son lo bastante reconocidas”.

El premio a la mejor obra en “Otras literaturas” ha sido para Reparar a los vivos/Reparar els vius (Anagrama/Angle Editorial) de Maylis de Kerangal, una novela de lectura ágil sobre un tema duro: la muerte de una persona joven que permite la donación de órganos para que otra se salve. Simón muere con 19 años y su corazón, joven y deportista, vuelve a latir en el cuerpo de Claire. La autora, que ha trabajado en el mundo editorial y tiene el premio Médicis, lo primero que ha hecho al recibir el galardón es dar las gracias a los traductores: “Mi libro se ha beneficiado en España de dos traductores magníficos. Yo considero que los traductores hacen un trabajo de escritores”. De Kerangal también rompió una lanza a favor de los libreros: “La literatura necesita a los libreros, sin libreros no se puede caminar”. Afirma que ha escrito este libro “para mirar en el reverso de la muerte, porque todos tenemos un cuerpo frágil y todos somos mortales, pero haciéndolo de una manera que no sea trágica”.

En el apartado de “Literatura Catalana” la obra escogida ha sido Gegants de gel (Edicions del Periscopi) del autor alicantino Joan Benesiu. Ambienta su obra en las vivencias y encuentros de una serie de personajes singulares en la ciudad de Ushuaia, en el extremo argentino de la Patagonia. Benesiu ha comentado que “Ushuaia es una metáfora del límite, de la periferia. También yo me siento en la periferia: Alicante está en el extremo del territorio de la frontera catalana”. Opina que ”la lectura de literatura catalana en Valencia es minoritaria, de un 2 o 3 por ciento. Cuando uno es minoritario se pone a la defensiva y eso es negativo. La gente se fatiga de una literatura a la defensiva y cerrada. Yo quiero hacer una literatura abierta, de sentimientos existenciales universales”. Es profesor de filosofía pero le gusta la narrativa como medio de expresión de sus pulsiones: “La ficción es también una forma de llegar a la verdad”.

El premio al mejor álbum ilustrado ha sido para Salvaje/Salvatge (Libros del zorro rojo), una historia de una muchacha que vive libre en la naturaleza y es desarraigada de su lugar, con todo lo que eso conlleva de pérdida. La autora e ilustradora, Emily Hughes, es una hawaiana que vive en Londres. Ha comentado que su objetivo fundamental en el libro ha sido “dejar preguntas dentro de la cabeza de los adultos”.

El Premi Llibreter remata su actividad con una fiesta en la antigua fábrica de cerveza Damm, con más de trescientos invitados, que es el acto social más relevante de los libreros catalanes en todo el año.