Isabel Bono, 'Una casa en Bleturge'

 

título Una casa en Bleturge

autora Isabel Bono

editorial Siruela

212 págs. 16,95 €.

 

Una tragedia familiar, con celos incluidos, describe la vida de un matrimonio con dos hijos, el niño que ha muerto y la adolescente, protagonista de la historia, que sufre la ausencia de su hermano, con el agravante de la presencia de su padre, quien le recuerda constantemente que ella no se ocupó de su hermano. Una soledad, llevada como cada uno puede, a tres partes iguales, más una tía soltera. La presencia de la madre está descrita y vivida de manera intensa en esta novela de Bleturge. ¡Qué sería de una historia sin una madre y una hija que todo lo describe!

 

ISABEL BONO (Málaga, 1964) es poeta y autora de relatos, y entre sus poemarios destacan Los días felices (CELYA, 2003), Entre caimanes (2006), Días impares (Polibea, 2008), Poemas reunidos Geyper (Eppur, 2009); Ahora (PUZ, 2010) y Algo de invierno (Luces de Gálibo, 2011), además de Pan comido (Bartelby, 2011), Brazos piernas cielo (Baile del sol, 2012), Hojas secas mojadas (Isla de Siltolá, 2013), Sukút (Ediciones Imperdonables, 2014), Cahier (Baile del sol, 2014) y Hielo seco (Isla de Siltolá, 2015.

 

Una casa en Bleturge es un maravilloso manojo de estampas literarias excelentemente hilvanadas, con la destreza y maestría de la nueva narradora y flamante Premio Café Gijón 2016. Posiblemente por conocer a la poeta me sea más cómodo leer esta obra, la cual, todo sea dicho, se lee de un tirón y te deja enganchado, con ganas de leer más. Cabe decir que por estas páginas uno cae en espiral y se deja llevar por el frenético viento de esta escritura, que todo lo arrolla: desde el amor, el dolor, el olvido, la muerte, la teología, la política, la filosofía, las anécdotas de cada día… hasta los guiños a grandes escritores como Kurt Vonnegut (el de Desayuno de campeones, 1973) y Albert Camus (el de El revés y el derecho, 1937), sin ir más lejos.

Son doscientas páginas de vida cotidiana verosímil; o sea, que todo el paisaje de esta obra lo vemos y sufrimos a diario. A cualquiera de nosotros podría ocurrirnos vivir en una familia así, donde la desgracia y el dolor se hacen presentes; también, la envidia y el odio, el resentimiento y el olvido. Debemos tener claro que todo esto que se plantea en la narración es un azar en la vida y que inevitablemente nos tocará alguna vez: “Ayer iba por la calle pensando en la delgadez de mi padre y sus análisis de sangre, en las veces que me ha llamado egoísta, pensando en irme a vivir al campo a sembrar piedras, en dejarlos a todos atrás sin sentirme culpable”.

Me gusta Un casa en Bleturge porque es un magnífico pretexto para hablarnos de la existencia actual que nos ha tocado vivir y porque la historia está contada con gran destreza, enumerando los detalles, ya que se fija en todo: tanto los personajes como las situaciones quedan enmarcados en un paisaje de tal manera que parece que estás viendo y viviendo la historia como espectador presente en la obra de la vida. Narraciones efectivas, con toda la ironía del mundo, que no dejan de sugerirnos mil y una cosas, y de un pensamiento te vas a otro. Primera novela de la poeta Isabel Bono, que visita su memoria (infancia), con sus luces y sombras, la gran metáfora de su literatura.

Están aquí presentes la ternura, la sinrazón y la perplejidad. Está pergeñado en esta obra lo más importante que le puede ocurrir a uno en la vida, esos pequeños detalles que nos hacen vivirla con intensidad. Es la vida de una familia que nos hace vivir la nuestra. Y todos quisiéramos, tal vez, tener un lugar que no existe o sí, como es Bleturge, para poder escaparnos, porque allí se olvida todo. Si es eso lo que deseamos y necesitamos. La anecdótica de la narración es del todo asombrosa e inteligente.

Creo que en este libro está lo mejor que ha escrito la poeta hasta el momento. En estas páginas encontramos amor a raudales, pues ella, que escribe lo que quiere y como quiere, aquí ha demostrado la genial narradora que es, con asombrosa capacidad de expresión, con gran riqueza de imágenes y brillantes anotaciones sobre las preocupaciones del ser humano: “Hace años que dejé de creer en ningún dios, hace años que no me confieso, pero ese hombre me absolvió de todos mis pensamientos”. Isabel Bono plantea, con esta historia, una nueva forma de narrar en la novela española.

Descubran, en esta novela, a una escritora de raza, y léanla tantas veces como quieran, siempre les sorprenderá: es como mirar un cuadro y, si hacen esto cuatro veces seguidas, el leer se convertirá en costumbre, que buena falta nos hace. ENRIQUE VILLAGRASA

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
términos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios