POESÍA: Tres poetas universales

La colección Larumbe, de Prensas de la Universidad de Zaragoza, publica la Obra poética completa de Fernando Ferreró (2016), en edición de Julio del Pino Perales. También en la misma colección fue editada la Obra publicada de Miguel Labordeta (2015), en edición de Antonio Pérez Lasheras y Alfredo Saldaña, y hace más tiempo y en dos volúmenes, la Obra poética completa de Ildefonso-Manuel Gil (2005), en edición de Juan González Soto. Tres grandes poetas universales sobresalientemente estudiados para solaz de cuantos lectores somos.

La impecable edición de Julio del Pino Perales de la poesía de Fernando Ferreró (Zaragoza, 1927) reúne tanto los poemarios publicados en forma de libro como diversas composiciones y artículos aparecidos en distintas revistas de forma individual. Edición que acoge toda su obra publicada (a tenor de lo que se dice en la introducción) hasta la fecha. Lo cual me ha hecho recordar los dos libros que me regaló el poeta (remitidos desde Arzobispo Morcillo, Edificio Turquesa de Zaragoza): La densidad implícita (Prensa y Ediciones Iberoamericanas, 1988) y El texto mínimo (Seuba Ediciones, 1988). Me siento cercano a Ferreró porque me siento muy cercano a Montale, a quien leí antes. Lo reconozco.

Estoy totalmente de acuerdo con Julio del Pino Perales cuando asegura que hay que tener presente que la poesía de Fernando Ferreró es una lírica compleja y hermética (“Decadente escritura/ de la fecundación/ compacta y nueva”), muy intelectualizada y conceptista, a la vez que polisémica y ambigua: “La noche se te va por lo escrito”. O: “Indagación del ser/ o proceso interior/ del texto mínimo.”

Creo también que Ferreró es un poeta filósofo y que, si bien la crítica ha pasado de lejos por su obra, a partir de esta escudriñará sus versos. Del joven editor ya hemos leído su ponencia sobre Filosofía y hermetismo en la poesía de Fernando Ferreró, presentada en las jornadas sobre poesía en Aragón Parnaso 2.0 (2016).

Continuando con este recorrido, por orden de edición inversa, de la más reciente a la más antigua, nos encontramos con la edición de la Obra publicada de Miguel Labordeta, donde los profesores Pérez Lasheras y Saldaña nos presentan al poeta singular y señero que fue Miguel Labordeta (Zaragoza, 1921-1969) y de él han rescatado los textos que publicó en vida, si bien este volumen no reúne toda la obra del poeta, como queda especificado en el título del mismo.

Los profesores han hecho poda de “la maraña de ante-textos que llevan su nombre” y han restituido “su impronta en la poesía del momento”; y bien es cierto que la han valorado en su justa medida. Y lo han hecho, como decía el poeta, enfrentándose “con feroz suavidad/ hasta su último confín su último suspiro incomparable”.

Gracias a ellos, ya puede uno acercarse a la obra de Miguel Labordeta, piedra angular en la literatura aragonesa de mediados del siglo pasado, y leerlo con gozo y sin miedo al apasionamiento, desde “Dime Miguel: ¿quién eres tú?” hasta: “Oh jardinero disfrazado del humano río prisionero”.

A partir de esta edición, el poeta ya no será “el más ignorado”, si leemos el texto de la carátula de la Obra completa de Miguel Labordeta (tres volúmenes, abril de 1983, colección El Bardo, Los libros de la Frontera), en edición a cargo del profesor Clemente Alonso Crespo y con presentación de José Manuel Blecua. Esta colección la dirigía Carlos Sahagún, en ese año.

De la edición de la obra poética de Ildefonso-Manuel Gil (Paniza, Zaragoza, 1912-Zaragoza, 2003) por parte de Juan González Soto, decir que es impresionante y señera. ¡Ahí están su centenar de páginas de introducción y sus casi mil páginas entre los dos volúmenes!

El estudio de González Soto da cuenta de la atención que prestaba el poeta a su obra y de que esta era su vida, pues tal era su imbricación. Siendo un poeta consciente del paso del tiempo, conocedor de los clásicos y sabedor del ritmo que imponía a sus versos. Poeta que conocía lo que escribía, lo había experimentado, amando y sufriendo las querencias y sinsabores de las personas y de la naturaleza, con lealtad a nuestra tierra aragonesa y a sus convicciones sociales y políticas. Un poeta representante de la memoria colectiva.

Para mí, es el poeta que escribió Elegía total, un poemario con tintes surrealistas y de denuncia histórica, que me llamó la atención por estos versos, entre otros muchísimos: “El caballo creció dentro de Troya:/ lo hicisteis entre todos, tabla a tabla”. Estaba uno estudiando a Federico García Lorca y su Poeta en Nueva York, y me resultaron cercanos esos versos por sus ecos grecolorquianos; pues, en esos dos acertados versos de Ildefonso-Manuel Gil está todo sintetizado: ese otro lirismo trágico griego, esa mitología, que tanto nos ha enriquecido culturalmente hablando, y la más atroz de las tragedias, como es el capitalismo que nos atenaza aún hoy, con su neoliberalismo.

Además, me siento cercano al poeta porque me invitó a su casa y no pudo ser, ya que teníamos parientes comunes, pues unas tías abuelas mías eran primas del poeta y se conocieron cuando él fue a Burbáguena, durante la guerra del 36-39, o algo así, pues cito de memoria. Además de coincidir inaugurando distintas épocas de la colección Veruela de poesía de la Diputación de Zaragoza. Y tener de cabecera Hectapoemario (1995), regalo del también poeta Antón Castro.

Poeta del gozo y del quebranto, como afirma acertadamente González Soto en su introducción. Poeta que vivirá eternamente en todos los que leamos sus versos. Su palabra viva: “Las voces del poeta y del profeta/ son solo criaturas del silencio”.

Tres aragoneses, tres poetas universales de justa y necesaria lectura hoy, pertenecientes los tres a la llamada generación de posguerra, los tres del grupo del Café Niké, ya que se reunían para sus charradas y cosas en la cafetería zaragozana del mismo nombre, que estaba ubicada en la actual calle Cinco de Marzo. Por cierto, el también poeta, profesor y actualmente director de Cultura del Gobierno de Aragón, Ignacio Escuín, recuperó en un documental el demiurgo quehacer poético del grupo del Café Niké (2013). ENRIQUE VILLAGRASA

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
términos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios